¿Llegas buscando un abogado?

Quizá no conoces a ninguno, y se te ha ocurrido buscar por Internet uno por tu zona.

Estás investigando porque has tenido malas experiencias anteriormente.

Quizá te has quedado en esta página porque te gusta el diseño y las demás no te convencen.

O puede que ni siquiera sabes si necesitas un abogado, y estás intentando solucionar un problema por tu cuenta.

Sea cual sea la razón por la que estás aquí, puedes seguir leyendo y encontrar eso que estás buscando.

 ADELANTE 

Mi nombre es SERGIO MORENO MERINO

Como puedes deducir, el encargado de todo esto soy yo, Sergio.

Soy Licenciado en Derecho, abogado y mediador de conflictos, residente –y ejerciente– en Ciudad Real.

El Derecho es algo denso y abstracto, pero una vez que entras en faena es entretenido. Y sobre todo te ayuda a moverte por el mundo sin necesitar un ejército detrás.

Lo que más se conoce de la abogacía es el aspecto de acudir a los tribunales. En realidad, ese un aspecto residual. Es la última consecuencia de procesos mucho más largos, con muchas partes y muchos documentos en ese tránsito.

Además de punto final de un proceso, existen alternativas que explorar antes de entrar en una sala de vistas. Por eso, mi formación alcanza a esos métodos alternativos de resolución de conflictos que pueden suponer para ti que el conflicto en que estás inmerso se resuelva sin necesidad de ir al Juzgado a hablar delante de desconocidos sobre tus miserias.

Pero sabiendo que en muchos casos es imposible dialogar y hasta que el juez no se pronuncia, no hacemos caso, en repetidas ocasiones es necesario acudir a la vía judicial. Es por esa razón que me he formado en habilidades que permiten la mejor defensa del asunto en un juzgado. Tanto en la sala como posteriormente, con su seguimiento y control .

Dicho esto, ¿qué te puedo ofrecer?

  • La mayor dedicación y estudio de tu asunto.
  • Un punto de vista global que satisfaga tus intereses, no los míos.
  • Relación de comunicación y confianza.
  • Facilidades de pago.
«La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando».

¿CUÁL ES LA FORMA DE TRABAJAR?

La mayor parte de negocios tienen su protocolo de trabajo y los van siguiendo metódicamente. La abogacía, bien es cierto, es un sector algo menos claro que otros en este sentido, y existe la percepción de no saber qué hace realmente el abogado, ni cuando el cliente le formula su consulta, ni cuando se pone manos a la obra.

Quiero que sepas en todo momento lo que ocurre cuando me transmitas tu duda, del principio al final. Espero que con esta infografía y la explicación quede todo mucho más claro:

Infografía sobre la forma de trabajo

  1. Contactas conmigo a través del servicio de secretaría. Concertando una cita por teléfono, por internet o en persona, como mejor te venga.
  2. Después de hablar, tendrás tu consulta resuelta. Esta consulta, además de vernos y comentarla, irá acompañada de un informe para que no se te pierda ningún detalle.
  3. Una vez tengas el resultado de la consulta, pueden pasar varias cosas:
    • Que decidas volverte a casa y seguir explorando otras alternativas. Me gustaría que te quedaras, pero si no estás a gusto o hay cualquier otra razón, puedes marcharte perfectamente sin necesidad de excusarte y no pasará nada. En este caso te cobraré la consulta y podrás continuar tu camino.
    • Que decidas quedarte. En ese caso, estudiaremos las posibilidades que se pueden dar y tomaremos el rumbo más adecuado.
      La primera solución siempre pasará por intentar el acuerdo y la solución dialogada, ya que para quien está sufriendo el conflicto es lo más beneficioso, tanto emocionalmente como económicamente. De no ser posible, se explorarán las siguientes vías –arbitraje, reclamación extrajudicial, juicio–, de forma que tus intereses queden siempre protegidos.

Como puedes ver, es un proceso más o menos sencillo en sus pasos, que normalmente no queda muy claro en la abogacía debido esa labor de «trabajo en la sombra» que llevamos a cabo los profesionales.

El trabajo final que se presenta al cliente suele ser unos cuantos folios de pautas, o una conversación en la que se dictan esas pautas. No nos engañemos, es un resultado poco llamativo. Sin embargo, detrás de ello se encuentra:

  • Horas y horas de estudio y comprobación para dar con una solución que te satisfaga en la mayor medida de lo posible.
  • Consulta a organismos, asesorías y otros compañeros, tanto del gremio como de otras profesiones jurídicas. Lo que se traduce en más horas y contactos.

Lleva tiempo y esfuerzo, aunque no se vea. Lo que se procura en ese periodo de retiro –qué profundo queda dicho así– es ofrecer una solución de garantía y trabajada desde todos los ángulos para asegurarte el mejor consejo.