Guía minimalista para reclamar tus multas

 

Cuántas veces has tenido que pagar por haber cometido una infracción, por no haberlo hecho (o no haberlo hecho tal cual te acusan) o conoces a alguien que le haya pasado.

Una multa puede ser un quebradero de cabeza si no sabes cómo actuar. A partir de ahora vas a tener un poco más de idea de lo que puede ocurrir y cómo reaccionar.

¿QUÉ ES UNA MULTA Y DE DÓNDE PUEDE PROCEDER?

 

Lo que denominamos multa es la punta del iceberg de un concepto ligeramente más grande: la potestad sancionadora de la Administración. O dicho más llanamente: cómo la Administración puede retorcerte por haber infringido una norma de carácter administrativo.

Cuando te llega a tu casa una multa no es otra cosa que una propuesta de inicio de ese procedimiento sancionador. Un funcionario ha entendido que has violado alguna norma y ha calificado esa infracción de una determinada manera, asignando un valor a esa multa.

Una multa te puede «llover» de muchos sitios, de tantos como representación tenga el Estado, la Comunidad o tu ciudad. Te puede caer de Hacienda (lo cual suele asustar bastante), de la Policía o la Guardia Civil (adjuntando esa foto tuya desde el cogote en la que sales tan poco favorecido), o del Ayuntamiento (esa terraza de tu bar tiene un par de mesas extra y pensabas que no se darían cuenta).

Como ves, ese papelito que solemos entender como «la multa» no deja de ser la propuesta de sanción, es decir, que el órgano que se encarga de ello ha abierto un expediente. Si ese expediente concluye de manera desfavorable para ti, ahí es cuando la multa se hará efectiva y tendrás que pagar. Es el momento de soltar la castaña, como se suele decir.

 

¿CUÁLES SON TUS DERECHOS?

 

Porque los tienes, no te olvides. Parece una lucha de David contra Goliath (y lo es), pero no se puede dar por perdida desde el principio. ¿Qué haces leyendo esto si no es así?

Lo más importante que debes saber son dos cuestiones:

1) Que tienes derecho a que te notifiquen. ¿Qué?

  • Lo que supuestamente has hecho.
  • Las infracciones que suponen esos hechos.
  • Aquellas sanciones que se proponen.
  • Quién te lleva el procedimiento.
  • Quién te multará en caso de hacerlo.

2) Que tienes derecho a formular alegaciones y utilizar los medios de defensa convenientes. Ante la propuesta de sanción, y por efectuar el pago en un periodo corto de tiempo, la sanción se suele reducir a la mitad. Lo que suele ocurrir con cosas menores es que vale la pena pagar la sanción con su bonificación, ya que los costes incrementados pueden hacerse cuesta arriba.

Pero que sea buena opción en muchos casos no significa que siempre sea así, y tienes plenas facultades para presentar tus argumentos explicando por qué no es tal como cuenta el papel de la multa.

¿QUÉ PUEDES HACER?

 

Cuando se inicia el procedimiento sancionador se te otorga un plazo de entre 10 y 15 días para que alegues lo que creas oportuno y aportes la documentación que veas útil a tu defensa.

Es el trámite de audiencia, el cual puedes utilizar o no. No necesitas abogado en este paso, aunque es conveniente, puesto que no deja de ser un escrito jurídico.

Generalmente, el procedimiento terminará con una resolución administrativa, que pone fin a dicha vía.

Eso significa que puedes hacer tres cosas:

1.- La parte final de la resolución te dirá qué recursos puedes utilizar.

2.- Acudir a los tribunales para recurrir.

3.- Asumir la sanción y dejarlo todo cerrado.

 

¿QUÉ OTRAS COSAS DEBES SABER?

 

No estaría de más que tuvieras una noción de qué principios rigen el proceso administrativo, ya que no hay mejor forma de saber cuáles son tus derechos amparados.

1.- Si aquello de lo que te acusan no está establecido en una norma jurídica con su correspondiente sanción, no te pueden multar por ello.

O lo que es lo mismo, la propuesta de sanción deberá reflejar el artículo y el código en el que se fundamenta esa propuesta.

2.- Las infracciones y las sanciones se clasifican en muy graves, graves y leves.

Esta clasificación, además de calibrar la importancia de la multa, sirve para establecer los distintos plazos de prescripción.

Tanto infracciones como sanciones prescriben al cabo del tiempo. Si pasas determinado tiempo sin recibir noticias, tachán, limpio.

Infracciones. Comienza a correr el plazo desde el momento en que se comete la infracción hasta que se inicia el expediente de sanción.

Muy graves: prescriben a los tres años.

Graves: prescriben a los dos años.

Leves: prescriben a los seis meses.

Sanciones. Comienza el plazo a partir del día siguiente en que la sanción sea firme. Desde entonces existe un plazo para que la Administración la haga efectiva.

Muy graves: prescriben a los tres años.

Graves: prescriben a los dos años.

Leves: prescriben al año.

Un ejemplo de esto. Pongamos que tienes un bar con terraza. Tienes establecido un horario de terraza hasta las dos de la mañana, pero resulta que en determinada semana, pongamos que unas ferias del barrio, te pasas ligeramente porque tienes mucha demanda. Has infringido la normativa y esa infracción se califica como leve, por ejemplo.

Se abren varias posibilidades:

– Pasa la semana. Y pasan los días. Al ser infracción leve, cuando pasan 6 meses no podrá venir nadie a recriminarte el hecho de haberte pasado de hora durante aquella dura semana.

– Pasa la semana. Te llega la propuesta de sanción. Termina el procedimiento y la sanción es firme. Sin embargo, el Ayuntamiento no te dice nada y no ejecuta esa sanción. Si esta situación se alarga más de un año, puedes darte por contento porque la sanción habrá prescrito y no te la podrán exigir.

3.- No pueden sancionarte dos veces por el mismo supuesto. Si ya te han puesto la multa de esa semana de feria, no te puede llegar otra por los mismos hechos.

Por regla general, debemos estar ante el mismo sujeto, el mismo hecho y el mismo fundamento. Es un supuesto algo más complicado que, llegado el caso, merece que se consulte con un profesional, ya que los casos concretos dan para reflexiones muy profundas.


Tras la lectura puede que te sigan quedando dudas. Para ello, tienes el contacto disponible y el hilo de comentarios habilitado.

Para lo demás, si necesitas un estudio sobre la multa que te ha llegado o quieres recurrir y no sabes cómo, en este despacho tendrás todas las facilidades para hacerlo.

Tanto si eres de Ciudad Real como si no, podemos trabajar a distancia.

¡Te espero!

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